Desempolvando papeles, dibujos, carteles y diversos documentos en un formato mayor del que uno puede guardar cómodamente, encontré, entre otros, enrollado y bastante perjudicado, este dibujo a carboncillo, copia de una reproducción en escayola del «Esclavo rebelde» de Miguel Ángel Buonarroti, que decidí recuperar para mi solaz. Con su descubrimiento fui transportado a una época llena de amargos y dulces momentos por igual. ¡Ah, qué tiempos!

